
HIJAS DE LA SAGRADA FAMILIA
Somos una Comunidad de vida contemplativa. En el ocultamiento de la clausura, ofrecemos a Dios la inmolación de nuestras vidas por la Iglesia, por su santificación y salvación. Nuestra vida es un sacrificio perenne a Dios en unión con su Hijo Jesús para redimir a la humanidad: a los sacerdotes, a los religiosos, a los misioneros, a los laicos, a los creyentes y no creyentes en nuestra fe, a los ateos, a todos los hijos de Dios dispersos por el mundo.